Las autoridades de salud pública estatales y locales responden a un brote en un hospital del condado de Kitsap

Las autoridades de salud pública estatales y locales responden a un brote en un hospital del condado de Kitsap
OLYMPIA. El Distrito de Salud Pública de Kitsap y el Departamento de Salud del Estado de Washington (DOH) están trabajando con el Centro Médico St. Michael de Bremerton para contener un brote de COVID-19 en ese hospital.
Hasta el viernes por la tarde, se habían informado más de 30 casos de COVID-19 entre los empleados y pacientes del hospital. El primer caso vinculado al brote se informó a finales de la semana pasada. El brote afectó a varias unidades de la institución. Se notificó a los pacientes que fueron dados de alta de las unidades afectadas.
“St. Michael brinda servicios vitales para nuestra comunidad, y estamos tomándonos esta situación con mucha seriedad”, afirmó el funcionario de salud del Distrito de Salud Pública de Kitsap, Dr. Gib Morrow. “Nuestro equipo ha trabajado conjuntamente con el hospital para notificar a las personas que pueden haber estado expuestas y evitar más casos. También estamos coordinando con el Departamento de Salud para proporcionarle orientación y apoyo al hospital. Apreciamos las medidas rápidas tomadas en St. Michael y su cooperación constante”.
Junto con el personal de salud pública local, que lleva a cabo las investigaciones de los casos y brotes de COVID-19, los especialistas en control de infecciones del DOH proporcionarán asistencia técnica y apoyarán la respuesta del hospital. Las autoridades de salud pública y el hospital también consultaron a la agencia federal Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Las autoridades de salud pública están recomendando varias medidas de mitigación, incluidas las pruebas de COVID-19 constantes para el personal y los pacientes, los controles rigurosos del personal y la restricción de los ingresos no esenciales a las instalaciones. El hospital publicará actualizaciones en su sitio web (solo disponible en inglés).
Para evitar la propagación de la COVID-19, es fundamental que todas las personas continúen quedándose en sus casas tanto como sea posible y que las interacciones que tengan con los demás sean menos, más cortas y más seguras. Esto significa mantener la distancia física y usar tapabocas.